ENTREVUE AVEC ALEJANDRO MEITIN

Artiste, avocat, activiste écologiste et fondateur du collectif artistique/environnemental Ala Plástica (1991), basé dans la ville de La Plata.
Coordinateur de l’Initiative de la Charte de la Terre-Argentine.
Membre du Comité exécutif du Centre des Savoirs du Bassin du Plata (Centro de Saberes de la Cuenca del Plata).

 

RIZOMA DE LA CUENCA

MAR DULCE

Cuando Solís llegó a América a lo que hoy es Río de La Plata le dio el nombre de «mar dulce» que reflejaba su principal característica: la dualidad. Hoy entendemos que el gran río es un estuario de donde agua salada es desplazada por el enorme volumen de agua dulce transportada por los ríos Paraná y Uruguay, después de pasar por el Delta. El río-mar de Solís es una enorme olla donde el corazón marino y fluvial se encuentran y funden.
Río de la Plata constituye la etapa final de un sistema hidrológico mayor llamado Cuenca del Plata, que une los territorios políticos de Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Argentina.
El estuario es también la principal fuente de agua dulce para una concentración humana de más de 15 millones de personas que se asentaron en una franja de apenas 60 Km. de la costa argentina. Esta megalópolis de Gran Buenos Aires – La Plata es el lugar donde el gobierno militar durante los años 70, llevó a cabo un genocidio y desaparición física de 30.000 personas, muchos de los cuales encontraron su sepulcro en las aguas del estuario. Así fue quebrado un movimiento emergente de reconstrucción de tejido social que buscaba integración desde una postura de la solidaridad más activa.
Hoy en día, el lugar es una de las zonas urbanas más contaminadas del mundo.

EL RIZOMA

Soy nacido frente al río de La Plata, pero tomar conciencia de la escala de la cuenca fue algo que me tomo tiempo. Al principio veía el río como algo más acotado. Esta visión rizomática de una bioregión donde confluyen ecosistemas, saberes, formas de vida, nació después.
El rizoma es algo que no tiene jerarquía, si tuviera un exterior podría producir un otro rizoma por lo tanto no tiene ni dentro ni fuera, es desmontable, reversible, susceptible de modificaciones(1).

A principios de los 90 cuando comenzamos el trabajo comunitario no conocíamos esas teorías. Partíamos desde un conocimiento empírico de las realidades del lugar donde vivíamos, cargados de degradación ambiental, social, cultural y económica, la contaminación del agua, la pobreza. Con una sociedad fragmentada y desorganizada que se encontró sin posibilidades de resistencia ante el avance de las políticas neoliberales que se desataron con particular virulencia en los países del Cono Sur de America en los 90, se caía el sistema industrial, la educación no estaba referenciada al medio, no había ninguna visión del territorio ni planificación, después venían las inundaciones…

Sentimos que frente a este estado de degradación general era necesario re-establecer relaciones entre el sistema natural y el sistema humano. En este sentido tomamos la metáfora del junco (2), una especie emergente que crece en la costa del Río de la Plata. El junco coloniza rápidamente el suelo a través de sus rizomas subterráneos. El agua después de su paso por estas zonas muestra importantes reducciones de contaminantes de todo tipo y su emergencia provoca la creación de nuevos territorios por sedimentación, favoreciendo el ingreso de otras especies. El estudio del extraordinario sistema de propagación del junco, su vocación de creación de nuevos territorios y su capacidad depuratoria, derivó en la activación de la metáfora de la expansión rizomática y de la emergencia.

Esto nos dio imagen de una plataforma endémica que daba lugar a procesos democráticos y de participación. Lo que hicimos con la gente de la comunidad, la Universidad (UNLP) y un grupo de artistas y artesanos fue realizar una plantación de rizomas de junco y recuperar un área de la costa que estaba degradada. Esto estuvo acompañado por una serie de encuentros de articulación en el área del estuario y la costa del Río de La Plata para llevar el debate sobre el modelo rizomático y la recuperación de redes sociales en toda esta zona.

Entre 1995 y 2000 comenzamos una tarea de conexión entre si de los remanentes naturales y culturales amenazados a partir de la reflexión y la percepción de los problemas relacionados entre las estructuras urbanas y el ambiente natural. Eso generó una urdimbre de intercomunicación prácticamente indescriptible, que devino en una innumerable cantidad de acciones que se desarrollaron y crecieron a través de la reciprocidad a lo largo del estuario del Río de La Plata. Tratando problemas socio-ambientales, explorando modelos no-institucionales e interculturales en la esfera social. Interactuando, intercambiando experiencias y conocimientos con productores de cultura y cultivo, de arte y artesanías, de ideas y de objetos.

A través del dialogo, narraciones fotográficas, cartografía, imágenes satelitales, dibujos, textos y mapeos espaciales y cognitivos que incluyen la mirada de los residentes frente a las mega-obras u otras acciones que hayan damnificado el ecosistema o el tejido social de las comunidades locales, buscamos desafiar la autoridad institucional o el modo de pensar “tecno-político” de las agencias gubernamentales y corporativas responsables de esos proyectos. Movilizamos nuevas formas de acción colectiva y de creatividad que enfrentaron a las miradas unidireccionales de describir la realidad, interviniendo directamente con un amplio rango de participación publica para limitar el daño ocasionado en los ecosistemas y en las economías de los junqueras del Río de La Plata por la contaminación provocada por un derrame de petróleo, generando procesos de planificación territorial junto a las comunidades amenazadas por la ampliación del puerto petroquímico de la Plata, promoviendo uso de energías alternativas, recuperando centros comunitarios para promover estrategias de subsistencia basadas en recursos renovables costeros, colaborando en la creación de una plataforma de comunicación y resistencia frente a mega obras agresivas sobre el Río de La Plata como el planificado Puente Punta Lara-Colonia o produciendo investigaciones sobre cultivos forestales.

La comunidad local comenzó a sentir la interconexión entre la recuperación del ecosistema, del paisaje y la economía local relacionada con eso. En la idea del rizoma divisamos la posibilidad de regeneración de redes y no solamente del ecosistema local sino también en lo social: la reconexión, la identificación de actores, creación de nuevos sedimentos para nuevos territorios, para una nueva vinculación entre lo político-económico-social-ambiental.

En los últimos 10 años de nuestro trabajo sobre esta conexión rizomática, comenzamos a articularnos con distintas organizaciones a lo largo de la Cuenca del Plata que también venían trabajando en esa línea. Compartíamos la voluntad colectiva, este espíritu del „activismo lento” que hoy en día confluyó en lo que es el Centro de Saberes de la Cuenca del Plata.

Coincidíamos en esa nueva forma de comunicación que no tiene que ver con el saber técnico, „terapéutico” que „baja a las comunidades”. Más bien como una especie emergente, como el junco, tomando del conocimiento que ya existe en las comunidades. Es un proceso „anti-terapéutico”. No es una bajada teórica sino la recuperación del saber ya existente. Lo que es necesario es rearticular y reactualizarlo.

Lo que estamos haciendo desde el Centro de Saberes es crear condiciones y dar ventaja para que las transformaciones puntuales, locales se puedan relacionar e integrar.

DES-INTEGRACIÓN

La Cuenca del Plata lleva una designación de gran valor simbólico y una experiencia práctica que denota desde el inicio de la interferencia de la conquista, la consolidación de los ríos como vías de extracción de materia del sistema (o ser la vía de salida de los productos que demanda el desarrollo de las metrópolis europeas. (Plata, oro, biodiversidad, culturas) La presión del ingreso de los productos manufacturados por la revolución industrial va consolidando el ordenamiento de los territorios de acuerdo a la producción de las materias primas necesarias en las metrópolis y cubriendo las necesidades internas con productos externos.

Un nuevo paso en la consolidación del modelo fue la construcción de vías férreas para extracción de materias primas (cómo nuevos espacios y productos a la lógica extractiva se integran las pampas y la producción de cueros, carne y lana) a manos de lo capitales ingleses integradas al sistema portuario de Buenos Aires. Las carreteras modernizan al modelo y generan una nueva dinámica a la extracción.

Toda esta infraestructura que fue construida, utilizada y en muchos casos abandonada, dejó cómo resultado espacial la fragmentación de los territorios, la contradicción entre las posibilidades de inclusión y exclusión de sectores importantes de la población, espacios incluidos en los procesos de integración y los espacios excluidos.

Los minerales, los recursos energéticos, el agua, los suelos, los ríos, la riqueza cultural, las costas, los acuíferos, los bosques, las praderas, los ecosistemas, todo fue integrado en la categoría mercancía en pocos siglos desde la colonia hasta nuestros días. La presión creciente sobre estos reservorios profundiza los problemas ambientales, y también los problemas sociales mientras la extracción de los bienes de la naturaleza para el mantenimiento de niveles insustentables de desarrollo progresivamente sigue aumentando.

En este sentido el Proyecto de Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA), consta de más de 400 proyectos diseñados para facilitar el acceso de materias primas y recursos naturales a centros de producción y mercados locales e internacionales. Como es de esperar, este ha generado fuertes impactos ambientales, económicos y sociales. IIRSA se origina desde una Visión Estratégica de Negocios que surgió años antes (1996) en los pasillos de las corporaciones bancarias que partió desde la evaluación de las capacidades productivas que generan los espacios territoriales y de las carencias y necesidades de servicios de infraestructura física para darle soporte a las oportunidades de negocios.

INTEGRACIÓN OTRA

Lo principal es la conectividad de voluntades, de acciones, de estrategias posibles, porque no estamos en un territorio idílico, ni mucho menos.

Pero es muy interesante que se de una discusión en términos de estructuras rizomáticas y bioregionales en una cuenca cuyo mismo nombre deriva de una visión extractivista.“La Cuenca del Plata” que encierra siglos enteros de la explotación colonialista a través de las rutas de la plata a Bolivia.

Hoy la visión del desarrollo de la Cuenca sigue siendo extractivista, potenciada cada vez más por nuevas redes de infraestructura para el transporte de recursos extraídos del territorio (IIRSA). Hoy podríamos llamarla en vez de la Cuenca del Plata, Cuenca de la Soja, la lógica es la misma.

Nosotros frente a eso estamos buscando formas alternativas de ver la integración regional desde los pueblos. No solamente desde una perspectiva de valores de mercado, porque procesos como IIRSA o MERCOSUR solo apuntan a la integración de la infraestructura regional y el comercio global.

A nosotros nos interesa ver la integración desde una perspectiva bioregional. Tenemos esa visión de la Cuenca, como una red de la vida que esta un poco invisibilizada pero que en definitiva sostiene el sistema en homeostasis. Hay muchas vinculaciones sensibles entre el paisaje de la Cuenca y los seres que la habitan, conviven, procrean, se desarrollan en ese lugar y generan esa red que es una red de salud ecosistémica.

Tenemos que ir fortaleciendo cada vez más esta visión ecosistémica frente a lo que es la visión extractivista. Esa descolonización de la mirada nos va a llevar bastante tiempo. Y este es un poco el trabajo del Centro de Saberes, que busca integrar lo que ya existe o lo que se está formando, generando alianzas políticas, tejiendo estrategias bioregionales.

Cuando hablamos de estas redes, estos rizomas que se vinculan en la cuenca yo creo que no podemos equivocarnos pensando que es un proceso que va a generar en forma directa una transformación en todas partes, A lo que se apunta a corto plazo es potenciar comunidades experimentales como una suerte de cabecera de playa. Estas redes colectivas invisibles se van fortaleciendo de a poco para que se vaya recuperando la base de la salud del sistema.

Es muy difícil expresar algo nuevo con palabras viejas. No creo que se pueda separar la red de la vida de la poética sobre la vida y en este caso la construcción de una nueva poética es la construcción de una revolución futura.

EN EL TEMPLO

Muchos activistas ambientales que han participado en la construcción del Centro de Saberes tienen en su trayectoria importantes campañas en contra de los proyectos de represas y otras mega estructuras en la Cuenca del Plata. Hemos tenido largas discusiones de como se estaba planteando un Centro de Saberes financiado por una institución como la Itaipu.

Hicimos un análisis profundo y vimos que desde el gobierno de Lula realmente había una voluntad de transformar esta mega-empresa pública en un espacio diferenciado con una visión socioambiental y participativa. Vimos en ello la oportunidad para fortalecer redes ciudadanas en toda la región.

Por otro lado ha sido todo un desafío generar desde este mismo espacio una estrategia de deconstrucción del paradigma que esta en la base de todas estas mega estructuras. Sabiendo que no se puede destruir lo que ya había sido creado, por lo menos podemos pensar en un proceso de deconstrucción ideológica del paradigma desarrollista del siglo XX.

Recordando la frase del poeta alemán Friedrich Hölderlin “allí donde está el peligro, nace también lo que salva”.

Entonces, me parece importante que este debate se dé en este templo o bajo los paraguas de este templo. De lo contrario estaríamos siempre del lado de enfrente en la posición de aislacionismo y negación. Resulta más interesante discutir esta reconstrucción o esta implosión desde dentro. Tomar contacto directo con los actores del gobierno, de universidades, de cancillerías.

Son espacios claves, donde se ponen en juego pensamientos, proyectos, políticas públicas y donde también se puede replantear una visión sobre las infraestructuras y acceder a la información que esas mismas entidades poseen. Es muy esperanzador que desde algunos espacios de los gobiernos se puede generar un proceso de estas características, a veces en lugares menos pensados como la Itaipu.

Lo que podemos hacer es tejer una hipótesis sobre a donde se puede llegar por el camino de participación de entidades públicas en estos procesos de toma de decisiones, de transformación de realidades. Para nosotros que actuamos desde el campo de las artes y el medio ambiente, siempre ha sido fundamental trabajar con el sector público inyectando nuestras ideas de transformación en los gobiernos locales, provinciales, nacionales, en las universidades, en todos los espacios que tienen que ver con lo participativo, con lo que entendemos como democracia participativa. Es lógico que haya que ir ocupando estos espacios para impulsar otras formas de lectura de la realidad y de actuación en el territorio. Para desafiar la visión tecnocrática y abrir el camino para una visión emergente.

REFERENCIAS

1 “Ubicado en la mitad entre el modelo y la metáfora, está el rizoma. Cada punto del rizoma puede ser conectado a cualquier otro punto suyo; se dice que en el rizoma no existen puntos o posiciones sino solo líneas, pero esta característica es dudosa, porque cada intersección de líneas crea la posibilidad de individualizar un punto, el rizoma puede ser cortado y reconectado en cualquier punto. El rizoma es anti-genealógico (no es un árbol jerarquizado). Si el rizoma tuviera un exterior, podría producir otro rizoma, por lo tanto no tiene ni dentro ni fuera. El rizoma es desmontable y reversible, susceptible de modificaciones.” Mil Mesetas: Capitalismo y Esquizofrenia (Deleuze/Guattari)

2 Schoenoplectus californicus

3 Lo que Beuys propuso con la noción de escultura social es un proceso interdisciplinario y participativo en el que el pensamiento, el trabajo y el debate público pueden convertirse en material central y núcleo constitutivo de la obra. En su aserción “cada hombre es un artista” está implícita la idea que cada persona deviene actor (en el sentido de acción) responsable por la formación de un orden social democrático y sostenible.

4 El concepto de Arte Dialógico deriva de teórico literario ruso Mikhail Bakhtin, que argumentó que el trabajo artístico puede ser visto cómo una serie de conversaciones – un lugar de diferentes significados, interpretaciones y puntos de vista- Kester, G.Conversation Pieces: Community+ Communication in Moderm Art California, UCLA Press 2004. Ver también http://www.variant.randomstate.org/events_archive.html